
Inventos · Artículo temático
El Third Thumb no sustituye un dedo ausente, sino que complementa una mano existente. Esta extensión robótica, desarrollada por Dani Clode, se sitúa frente al pulgar natural y se controla mediante sensores de presión en los pies. Un equipo de investigación de Cambridge estudió cómo se desenvuelven distintas personas al utilizarla. El proyecto es un experimento de ampliación de las capacidades motoras, no una promesa de mayor destreza sin esfuerzo.
Un nuevo punto de agarre en un lugar poco habitual
El Third Thumb se lleva en el lado de la mano correspondiente al meñique y proporciona un punto de agarre móvil adicional. A diferencia de una prótesis de sustitución, su objetivo es ampliar las capacidades existentes. Dos sensores de presión situados bajo los dedos gordos de los pies o bajo los propios pies controlan distintas direcciones de movimiento. Así se establece una correspondencia inusual: los pies envían órdenes mientras la mano sostiene o mueve objetos con el dedo adicional. Los ensayos descritos por Cambridge buscaban determinar con qué rapidez las personas pueden utilizar esta conexión. El sistema puede, por ejemplo, crear puntos de contacto adicionales cuando se necesita sostener varios objetos a la vez. Sin embargo, qué tareas resultan realmente más fáciles depende del tamaño de la mano, de la experiencia motora y del objeto en cuestión. Un eje mecánico adicional no implica automáticamente un mayor control en todas las situaciones.
La diversidad de las personas usuarias forma parte del desarrollo
El estudio presentado en 2024 incluyó a un grupo amplio de participantes. Su valor particular no reside únicamente en las demostraciones satisfactorias, sino también en el intento de tener en cuenta desde una fase temprana distintas condiciones físicas y experiencias. Cambridge subraya expresamente que las extensiones corporales portátiles no deberían probarse exclusivamente con un grupo de usuarios de perfil limitado y con experiencia en el uso de tecnología. Un dispositivo puede ser, en principio, fácil de aprender a utilizar y, aun así, excluir a determinadas personas por su sistema de sujeción, la posición de los sensores o la lógica de control. Por eso, las tasas de éxito por sí solas no cuentan toda la historia. Igual de importantes son los casos en los que un ensayo no funciona y sus motivos. El Third Thumb pone así de manifiesto un problema general del desarrollo: las nuevas capacidades surgen de la interacción entre el cuerpo, el dispositivo y el diseño de su manejo, no de la mecánica por sí sola.
La ampliación de capacidades sigue exigiendo sopesar cada caso
El pulgar adicional debe entenderse como un dispositivo de investigación para ampliar las capacidades motoras. Los ensayos descritos no demuestran ni una idoneidad general para el uso cotidiano ni un beneficio médico para personas concretas. El control mediante los pies, en particular, plantea un conflicto entre objetivos: ofrece opciones adicionales para introducir órdenes, pero ocupa partes del cuerpo que ya se necesitan para otras actividades. Esto podría valorarse de forma distinta en tareas realizadas en un banco de trabajo que al caminar o manejar otros dispositivos. El peso sobre la mano y la posibilidad de retirar rápidamente el sistema también serían relevantes para un uso futuro. Por tanto, la invención no es tanto una respuesta definitiva como un instrumento de investigación muy visible. Permite estudiar cómo las personas incorporan posibilidades adicionales de movimiento y qué decisiones de diseño determinan la accesibilidad y la utilidad real del dispositivo.
Fuentes e información adicional
- University of Cambridge: Getting to grips with an extra thumbcam.ac.uk
- MRC Cognition and Brain Sciences Unit: Third Thumbmrc-cbu.cam.ac.uk
Redactado con asistencia de IA a partir de las fuentes mencionadas y con formulación propia. En el texto se diferencian resultados de investigación, prototipos técnicos y conocimientos consolidados. Este artículo temático no es una noticia de última hora.
